Ideas y recomendaciones para vuestro viaje a Marruecos en autocaravana

Esta vez los encargados de contaros el viaje son mis amigos Cris y Raul de Passport To Slow Life . Recientemente hicieron un fantástico viaje en autocaravana a Marruecos y que os animo a que sigais sus aventuras en su cuenta de Instagram, merece mucho la pena.

Viajar a Marruecos siempre es una buena idea, tan cercano y tan lejano. Viajar a Marruecos es definitivamente, transportarse en el tiempo.

Este ha sido nuestro tercer viaje al país africano, pero sin duda, podemos decir que es uno de los viajes más especiales que hemos hecho hasta el momento… ¿El por qué? El medio de transporte elegido: ¡nuestra nueva/vieja autocaravana!

Y pensaréis… qué exagerados! Si decimos que tiene más de 30 años la “joya” igual se entiende mejor nuestro entusiasmo.

Preparar un viaje a Marruecos 

Se nos planteaban por delante más de 5000 km, ya que teníamos que bajar de  Vigo a Algeciras, subirnos en un Ferry y aparecer en Tánger Med. Quince días antes de la partida le hicimos una puesta a punto e instalamos una placa solar que nos iba a evitar depender de enchufarnos a la electricidad durante todo el viaje (o eso creíamos).

Viajar con la casa a cuestas tiene sus ventajas, entre ellas no tener (en principio) problemas de espacio. Así que llenamos la despensa como si de un viaje sin vuelta atrás se tratase y nos pusimos en marcha (nota mental: no volverlo a hacer…volvimos con casi todo de vuelta, porque en Marruecos se come de maravilla y es una pena no aprovechar para hacerlo).

Como llegar a Tanger y subir al ferry rumbo a Marruecos 

Pero vamos al lío, ¡nuestra llegada a Tánger! Teníamos lo que se dice ansia viva por llegar a Marruecos, así que el trayecto Vigo-Algeciras lo hicimos del tirón a todo lo que daba nuestra auto, parando solo a dormir en un área de servicio. 

Aunque el billete lo teníamos para el viernes conseguimos adelantarlo al jueves noche, y tras varias horas en el puerto (había mal tiempo en el estrecho), llegamos a Tánger, y ¿ahora qué?, pues dormir…porque entre las dos horas y media de trayecto y los trámites aduaneros (literalmente 5 minutos), llegamos al puerto sobre las dos de la mañana.

El viaje lo vamos a partir  en dos post para que no se haga muy pesado ya que 12 días rodando por Marruecos dan para mucho y así se puede planear como dos rutas independientes para verlo todo con más calma.

Essauira, nuestra primera parada en Marruecos 

Casualidades de la vida, nuestro viaje coincidió con la visita de mi hermana a nuestra sobrina que vive cerca de Agadir, así que decidimos pasar unos días con ellas y quedamos en vernos en punto intermedio.

El trayecto hasta allí fue el primer golpe de realidad con esta aventura sobre ruedas y es que el primer consejo para viajar en autocaravana por sitios que no conoces es NO CONDUCIR POR LA NOCHE… 

Como buenos aventureros nos lo saltamos y condujimos por carreteras llenas de baches, sin arcenes, con gente caminando sin ningún tipo de reflectante, animales sueltos, atravesando pueblos en los que la carretera principal se convirtió en un mercado nocturno: esto es Marruecos!!

Superado este contacto llegamos a Essauira por la mañana y nos instalamos en un parking en primera linea de medina. (utilizamos una app, park4night que te informa de sitios donde puedes pasar el día o la noche y que otros usuarios van dejando comentarios, muy útil).

Essauira es una ciudad costera con una gran actividad pesquera, y hasta hace no mucho esa era su principal actividad, pero ahora el turismo hacia esta zona está en auge y ya se ve la clara orientación a montar negocios para “guiris” eso sí, con el toque marroquí (que por cierto tienen muy buen gusto para la decoración).

El ambiente en la ciudad es muy animado, con música en directo en muchos sitios y es un lugar perfecto para hacer compras (regateando siempre) y tomarse una cerveza a precio de oro (en otras zonas es imposible).

En nuestra ruta hacía la zona de Agadir hicimos otras dos paradas muy recomendables. Imsouane y las Dunas de Tamri.

Imsouane es un pequeño pueblo de ambiente totalmente surfero

Dicen que aquí se forma la ola surfeable más larga de África (más tarde nos enteramos de que en todas las zonas surferas se dice lo mismo). 

Buena zona para comer y dar un paseito y también para pasar la noche (tanto si vais como nosotros) cómo si preferís dormir en hotel/hostel (hay más de lo segundo que de lo primero por ser una zona de gente joven).

Dunas de Tamri

Simplemente espectaculares y más si tenemos en cuenta que están al borde del mar, sobre acantilados. Los paisajes y carreteras de esta zona de sur de Marruecos son una maravilla para los sentidos. Es imposible no ir parando cada pocos kilómetros para disfrutar de las vistas.

Después de un fin de semana fantástico en familia seguimos nuestro viaje en solitario hacia Sidi Ifni , punto más al sur en el que estuvimos.

Playa de Legzira

Uno de los sitios que teníamos marcados como sí o sí, era la Playa de Legzira. La naturaleza crea y destruye maravillas a su antojo y así hizo con esta playa, también conocida como la “Pata del Elefante”

En 2016 se derrumbó una de estas patas, pero a día de hoy sigue impresionando, sobre todo cuando pasas por debajo y escuchas piedras caer…

 Otra zona totalmente recomendable por allí es Mirleft. Playa infinita, casi desierta y un pueblecito en el que comimos de maravilla.

Dormimos allí, en la playa por unos 3 euros (en Marruecos es habitual que las autocaravanas y campers paguen por dormir en parkings/zonas púbicas) y os aseguramos que pasear por esta playa al día siguiente y tomar un poco el sol fue un auténtico regalo.

 

Tiznit, punto estratégico entre la zona de Essauira y el Sáhara

Nuestra siguiente parada fue Tiznit, esta ciudad fue un su día un punto estratégico entre la zona de Essauira y el Sáhara. Su medina está rodeada por una muralla de 7 km de largo por 3 metros de alto y su color rojizo contrasta con los árboles que la rodean.

Hoy en día su la ciudad es conocida en todo Marruecos por su tradición joyera (se elaboran joyas en plata y complementos en latón, para brazaletes, cinturones), además también destaca por  la producción de aceite de argán y oliva y por su menta fresca (nos tomamos un buen té allí para comprobarlo).

Si estáis pensando en planear un viaje a Marruecos en busca de playas paradisíacas el sur es tu  zona.

Taghazout, los mejores atardeceres del viaje

En Taghazout disfrutamos seguramente de los mejores atardeceres del viaje. Esta zona nuevamente mezcla un ambiente enfocado al turismo de surf y a la práctica del yoga.

Hostels (en los que la mayoría de gente que trabaja son jóvenes europeos), locales con buena música y muchísima gente joven disfrutando del mar. 

Es una muy buena zona para alojarse y las opciones se adaptan a los bolsillos más ajustados como a los que tienen un presupuesto más holgado (hay muy buenos hoteles y restaurantes, nosotros cenamos en uno de ellos: MUNGA (teníamos antojo de una cervecita o un vinito y en estos sitios sólo lo sirven en restaurantes o hoteles con un perfil medio/alto )

Si viajáis en autocaravana como nosotros, la zona es perfecta para dormir, al borde del mar, y si sois madrugadores podréis ver a los surferos al amanecer cogiendo las primeras olas. Además hay servicio de “desayuno” y es que suelen pasar varias veces los lugareños ofreciendo té y pan por un módico precio.

En nuestra ruta hacia el norte del país pudimos hacer varias paradas en cooperativas de Argán y seguimos alucinando con los contrastes de paisaje y sus playas

Safí, la  salida de Marrakech al mar

La última parada de esta primera etapa del viaje, la hicimos en Safi. Esta zona es conocida como la salida de Marrakech al mar. En el siglo XV fue ciudad portuguesa (hasta que fueron expulsados por los Saadíes) y desde ese momento se convirtió en un importante punto de intercambio con Europa.

Su puerto parece ser que es uno de los de mayores descargas de sardinas del mundo. Destaca también por su industria alfarera que es fácil de encontrar en cualquier parte de Marruecos (de nuestro primer viaje en el 2016 ya nos trajimos varias piezas, sin saber que años después conoceríamos su origen).

Pero independientemente de toda la historia del lugar (que es mucha) lo que más nos gustó fue el increíble tajín de lenguado que comimos y el tajín de frutas de postre. Hicimos uso de Tripadvisor para localizar este “restaurante”, y pasamos varias veces por delante sin darnos cuenta que “ese” era el lugar…

Las imágenes hablan por sí solas. Comimos rodeados de locales (como a nosotros nos gusta hacer en los viajes) y conversamos en varios idiomas con el dueño y cocinero. Como anécdota, contar que a la hora de ir a pagar nos dijo que como no habíamos preguntado el precio antes, que le pagáramos lo que quisiéramos… 

Muertos de vergüenza por una situación así, conseguimos convencerlo de que el precio a su trabajo y producto lo tenía que poner él y así terminó el día, con esta historia culinaria en Marruecos. Chez Hosni, tomar nota por si os dejáis caer por la zona!

Hasta aquí la primera parte de nuestro viaje, esperamos que os guste y que os entren ganas de conocer más cosas de este país y ¿porque no? atreveros a descubrirlo en autocaravana o de la manera que sea.